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MOMENTO DE EMPRENDER

SOMOS DUEÑOS DE NUESTRAS DECISIONES Y RESPONSABLES DE NUESTROS ACTOS

“Si continuamos viviendo como los tiempos vayan apareciendo, nuestra vida estará centrada en las expectativas que otros quieren de nosotros, sin considerar si eso es, lo que realmente queremos.”

Ing. Gerardo Guerra Rincón, Esp.

Desde los inicios de la vida, el estar cambiando ha sido una condición constante. Vivimos y cambiamos, y en ese cambiar, cada día surgen retos que afrontar y decisiones que tomar, en un devenir de cosas que te ocupan y hacen sentir que EL VIVIR TIENE SENTIDO.

Hoy la reflexión nos lleva a pensar en cuál debe ser el cambio, y más allá, tener expectativas sobre qué esperar de los cambios, la reflexión nos obliga a revisar si los cambios deben estar en mí, o espero el cambio en los demás, y eso obliga a preguntarnos ¿Y es que yo necesito que otros cambien para que mis cambios surjan?, y la respuesta es obviamente ¡NO!, no porque Dios nos creó individualmente diferente, ¡NO! porque Dios nos otorgó el derecho a vivir en libertad y depender de nuestras decisiones, ¡NO! porque si no, otro estaría viviendo por ti, al pensar y decidir por ti.

Por ello, hoy estamos obligados a revisar nuestra historia y recapacitar sobre nuestros aprendizajes, y si, es “recapacitar sobre nuestro aprendizaje”, porque cada éxito o fracaso alcanzado en la vida, ha sido un APRENDIZAJE que sirve de base y fundamento para planear el porvenir y continuar adelante, fijando las bases para decidir.

Es entonces el día y momento, en el que como personas, como seres humanos, como gente,  que debemos revisar qué hemos hecho y hasta donde estoy dispuesto a llegar haciendo, si me entrego o continuo, es mi decisión, y espero que sea respetada porque representa mi individualidad y mi responsabilidad, pero más aún, el poder ostentar el derecho concedido de libre albedrío, en el que solo yo tengo cabida.

Ese principio me lleva a reflexionar e invitar a cada uno de mis hermanos en la vida y en espacio que denominamos Tierra, a pensar que los tiempos por venir, al igual que los vividos, no serán fáciles, requieren de reflexión y aceptación, de comprensión y respeto, y de entender, que cada ser es individualmente diferente, y que sus decisiones, al igual que las mías, generarán consecuencias y situaciones, en las que me veré inmerso en unas, y en otras no, pero que es la decisión individual y responsable de cada uno, consiente que en su análisis, se consideraron pro y contras, y que finalmente, por gallardía, por temor, por convicción, o por amor a la vida, se decide en un segundo el todo de un cambio, pero que decidido, el evento se da, y que el recapacitar, no cambiará que se tomó una decisión que nació de la razón y el corazón, y que aunque no se quiera, generará cambios importantes en la acción continua de vivir, y que definitivamente, afectará la forma natural de vivir y ver la vida desde el momento que la duda surge y nos obliga a decidir.

La vida, dentro de cada momento que nos presenta, te ubicará ante situaciones y ante personas, y te mostrará lo equivocado que estás, al creer que las personas pueden cambiar, cuando su individualidad surge para imponerse ante el bien común, y que dañan sin medir, que ofenden sin hablar, y que dejaran salir su mediocridad natural, mostrando la cara real que los conduce, que los guía, mostrando lo más miserable de sus almas, y ante estos hechos, solo podrás reflexionar, y preguntarte, ¿realmente esto es lo que quiero? ¿esto es lo que espero para mí?, y la respuesta será un encuentro entre la razón y el sentimiento, y suele ser sencillo determinar, cuál será el desenlace.

Es por ello, que en ocasiones, si no tienes claridad de lo que quieres, y de lo que es tu objetivo en la vida, te encontrarás inmerso en situaciones generadas por personas que pretenden involucrarte o peor aún, conducirte a cambios o acciones, que no están en tu ruta de vida, en tus planes, en tu plan que orienta tu razón de ser y estar en la vida, y si lo analizas, observaras que pretenden medir tu éxito por sus éxitos, o manipular tu actuación por lo que ellos esperan sea realizado, sin medir o valorar los esfuerzos, compromisos o contribuciones que hayas aportado a sus logros, y al revisar, observaras que ni siquiera valoran lo que eres, lo que has dado, lo que has aportado, porque posiblemente su ansias de llegar no se han cubierto, y tú no eres más que un elemento, un engranaje, en esas ansias propias y personales de llegar.

Por todo esto, es que hoy, revisando la filosofía de vivir como seres ancestrales, cuya historia trasciende al tiempo, debemos reconocer que somos seres individualmente diferente, por eso, es una obligación, un compromiso contigo mismo, el respetar y aceptar la individualidad de cada ser que Dios decidió que compartiera espacios en este mundo donde se trabaja por la eternidad del alma con tiempo finito para la materia, y donde el éxito se alcanza por lo que se da y no por lo que se recibe, por lo que se deja y no por lo que se acapara, pues finalmente a esta vida vinimos sin nada, y nos retiraremos sin nada, y todo lo atesorado o aglutinado, solo servirá, si le dimos buen uso, sino, realmente seremos esclavo de ello, y tarde nos daremos cuenta.

Como personas que llegamos a marcar nuestro camino, debemos recordar que, sin siquiera pretenderlo, pasaremos a ser modelos  a seguir, como padres, hermanos, amigos, líderes de negocios, guías; y por ello debemos reflexionar en lo que pueden significar cada decisión, pues cada una de ellas generará cambios radicales en nuestra vidas, pues cada una de ellas nos acercará más al crecimiento vivencial, que nutre la experiencia y complementa los conocimientos, por ello, no pierdas tu norte, se claro en tu andar y sincero en tu hablar, pero siempre con la claridad de que si estás actuando con la certeza y la seguridad, de que es lo correcto, aprenderás, que cualquier discusión sin fundamento, será vacía, y que  pelear o discutir, en ocasiones es preferible callar, que no significa que das la razón, solo que no tiene sentido invertir energías en cajas vacías que no se llenaran, por más que trates de hacerlo, pues es parte de la individualidad de cada ser, y comprenderás que no es cuando tú quieres, que la gente cambia, es cuando maduran, reflexionan y comprenden, que deben cambiar.

Finalmente, como hemos dicho, somos dueños de nuestras decisiones y responsables de nuestros actos, y de escribir nuestros historia, en la convicción de que vivir significa decidir y decidir representará actuar, y de ello dependerá, los cambios que en la vida se establezcan en nuestro camino.

Ten la voluntad de regalarte hoy una coma a esa historia que estas escribiendo, tomar el lapiz de la vida, y escribirsobre el lienzo, el camino que tu quieres recorrer, las ideas que tu quieres dejar y los momento que quieres sean recordados como la bella persona en la que te has decidido formar.

Hoy puede ser el mejor día de tu vida, pues solo depende de la actitud con la que lo afrontes.

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ing. Gerardo Guerra, Esp .

Es Ingeniero Civil (egresado en 1984 de la Universidad Rafael Urdaneta – Venezuela) con especialidad en Gerencia de empresas y Planificación Estratégica (Universidad del Zulia – Venezuela). Profesor a nivel de pregrado y postgrado en Universidades Nacionales e Internacionales. Conferencista y Asesor Integral. Ex-Director Ejecutivo de Fedecámaras Zulia y CEO de ISE Consultores LLC

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