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MOMENTO DE EMPRENDER

REFORMULAR EL PLAN DE NEGOCIO HACIA EL ÉXITO

“Toda tormenta afecta el rumbo de la embarcación, y los tiempos de arribo, pero con una buena tripulación y estrategias adecuadas, la nave llegara a puerto seguro”

Ing. Gerardo Guerra Rincón, Esp.

Los días transcurridos debieron haber representado para el empresario un proceso de enseñanza y de reflexión operativa, pero la realidad es que, pasados más de 150 días, la controversia ha rondado en discutir sobre los impactos económicos o el efecto de una posible crisis, y concentrar los esfuerzos y acciones en abrir o permitir trabajar al empresario, todo esto aunado con acciones de reducción y cierre de operaciones, es decir, una estrategia de contracción productiva, pero que en muchos caso no estuvo acompañada de una revisión seria y consciente de nuestro Plan Estratégico, entonces surge la pregunta ¿Realmente eso del Plan Estratégico tiene sentido?.

Esa pregunta me lleva a recordar un escrito leído en una oportunidad en un diario digital sobre los Directores de Coros u Orquestas, del cual les dejaré un extracto para no hacer la lectura muy larga, se trata de la visión de Clara, una directora de coro que no comprendía la razón de su función …” Por fin consiguió la confesión del director de la Escuela Experimental: los directores de coro eran un fraude creado en Grecia muchos siglos atrás. Los primeros coros griegos cantaban solos, con la única necesidad de una persona que les indicaba cuándo tenían que empezar a usar las voces y que luego se retiraba de escena. Un día se consideró que aquel que daba el primer tono se merecía un rol un poco más protagónico. Y se le permitió que permaneciera al frente del coro durante todo el espectáculo moviendo las manos como si estuviera indicando lo que los coristas ya sabían cómo y cuándo cantar. Clara recibió toda esa información como un golpe increíble. Sus sueños se convirtieron en pesadillas. En una de ellas, su abuela, sentada en una silla verde limón, ya no le cantaba aquella canción de amor y de piedad, y apretaba las manos contra la falda. Por eso, en la primera oportunidad en la que le tocó estar de espaldas al público, Clara decidió ponerle punto final a la mentira. En mitad del espectáculo bajo los brazos para que todos vieran cómo el coro seguía cantando afinadamente y a tiempo. Pero el coro empezó a desinflarse, las voces se mezclaban, aquel barítono se chocaba con esa soprano, y este tenor pisaba la voz de aquel contralto. Hasta que todos se callaron”[1]. La historia narrada indica, que una vez que ella inicio a mover sus manos, el coro reaccionó en consecuencia, quedando así una muestra sobre el verdadero efecto que Clara tenía, Dirigir, coordinar, orientar, dar pautas y mostrar el camino, integrar, armonizar y al final, “Hacer que las cosas sucedieran”.

Pues bien, en todos estos días, donde las condiciones de cuarentena y cierres preventivos, nos han llevado a tener que repensar nuestras estrategias, a reformular nuestras actividades previstas para esos días, que nuestros ingresos se han visto duramente afectados y los resultados esperados se han visto duramente impactados, la respuesta a la pregunta inicial ¿Realmente eso del Plan Estratégico tiene sentido?, debería tener un sentido orientado en la lectura sobre Clara, la directora del coro, pues con lo planteado en la relato anterior, se hace evidente que “un coro sin dirección, puede parecer vacío y sin rumbo”, lo que manifiesta el sentido de un Líder.

En este sentido y revisado lo anterior, podemos decir entonces que un Plan Estratégico existe para Orientar las pautas a seguir, para marcar el Objetivo, para establecer las metas que deben ser alcanzadas, pero no para decir que se debe hacer para lograrlo, para ello están LOS DIRECTORES, los Gerentes y líderes, quienes al igual que el Director de un Coro o de una Orquesta, tienen la responsabilidad de que las cosas sucedan, pero si por el contrario, ellos se olvidan del Objetivo y sus metas, y por ende, pierden la razón de ser de su negocio, y se concentran en SOBREVIVIR en lugar de PERSISTIR, se orientar a buscar la forma de NO CERRAR en lugar de buscar la forma de EVOLUCIONAR, con creatividad e innovación, revisando las bondades de sus negocios, la fortalezas de sus equipos, replanteando estrategias pero no el objetivo, con la seguridad de que “Toda tormenta afecta el rumbo de la embarcación, y los tiempos de arribo, pero con una buena tripulación y estrategias adecuadas, la nave llegara a puerto seguro”, si eso no se logra, pues al igual que el Coro del relato, la organización comenzará a desinflarse,  compras y ventas perderán sincronía, atención al público perderá sentido, administración se olvidar de crecer y se centrará en cobrar y pagar, pero nadie velará por el crecimiento de la empresa, la descapitalización será un hecho, es decir, todo lo construido, perderá su armonía, solo porque el líder perdió su razón de ser, DIRIGIR, ESTIMULAR, PROPICIAR, ORIENTAR, COORDINAR.

Es por ello que, debemos darnos tiempo a la reflexión, a la seria revisión analitica de lo que sucede y cómo afrontarlo, es momento de una seria reflexión de parte de quienes tienen la responsabilidad de dirigir el futuro de las nuevas empresas, si NUEVAS EMPRESAS, pues después de este paréntesis de tiempo, todo será nuevo, todo evolucionará, los Líderes deberán pensar más como COACH sin serlo, pero con herramientas claras que lo ayuden, deberán comprender más que nunca el significado de la palabra EQUIPO, y revisar las fortalezas de cada una de sus integrantes, es momento de Revisar el Plan Estratégico y de reformulara acciones que nos ayuden a alcanzar las metas planteadas, aun cuando los tiempos varíen, las acciones sean otras y los indicadores deban ser reformulados, pero manteniendo el Objetivo.

No es momento de Ofender, Criticar, Reclamar, Amenazar, o de cualquier acción que para nada estimule el trabajo en equipo, es momento de analizar y valorar, de guiar, orientar y enseñar, pero más que nada, momento de recordar quienes somos, que queremos, a dónde vamos y nunca olvidar Cómo Llegamos Aquí.

Detengámonos un momento a mirar el horizonte y observar como la tormenta se va disipando lentamente, no miremos los estragos que dejó, miremos las oportunidades que abrió, no miremos el daño causado, pensemos cómo haremos para con nuestra nave, golpeada pero activa, continúe navegando a ese puerto que nos habíamos imaginado en nuestro Plan Estratégico, pues es Momento de Emprender un nuevo reto, el de mostrarnos primero que nada a nosotros, lo que fuimos, somos y seremos capaces de alcanzar, a revisar el objetivo que nos trajo hasta aquí, a recordar que somos del tamaño del reto que se plantea, y que si llegué hasta aquí, fue por mi visión positiva de las situaciones y el afrontar con tesón y optimismo, los retos que se me presentaron, pues el éxito no está en decir que llegue pero una tormenta me acabo, el real éxito está en decir, llegue, una tormenta me afectó duramente, pero me levante y alcance mi objetivo.

Ahora, como siempre he pensado, el reflexionar no tiene sentido si de ello no surgen ideas de acción, por ello dejo mis recomendaciones:

  • Revisemos nuestro Plan Estratégico para visualizar nuestras metas pendientes. Se requiere diseñar una estrategia para afrontar distintos escenarios, y desde allí, los cursos de acción.
  • Revisemos a nuestro equipo y hagamos un ejercicio ¡Gung ho!, es decir, “Todos debemos remar en el mismo sentido, pero el secreto está en Todos Debemos Remar. No confíe en su intuición exclusivamente, ni deje que sólo ciertos profesionales se hagan cargo de estas tareas, en detrimento de otras disciplinas.
  • Visualicemos en equipo las oportunidades, pues el éxito se presenta a quien observa y analiza, y una vez claro el norte, pues desarrollemos acciones en consecuencia.
  • Replantear las acciones para alcanzar las metas, esto es un paso Ineludible, debemos ajustar cada acción y ser arriesgados con visión positiva, formulemos metas alcanzables pero que simbolicen un reto, no conservadoras o temerosas, debemos contribuir a que el entorno despierte y NO dejarnos envolver por la pasividad natural que queda después de una tormenta.
  • Desarrollemos nuevas estrategias de gerencia. El nuevo modelo de negocio requiere de nuevas herramientas de trabajo, Dirigir requiere de nuevas estrategias, la nueva modalidad donde la tecnología será el soporte más importante, requiere de estilos diferentes de liderazgos, más colaborativos, más dinámicos y más participativos.
  • Desarrollar Procedimientos de acción al éxito. Se trata de procedimientos establecidos que seguirán los miembros de todos los equipos de trabajo, para lo cual, la comunicación debe ser clara, contundente y tomar en cuenta los hechos y sucesos de la forma más objetivamente posibles.

Es momento de cambiar el entorno, no de que él nos cambie a nosotros, por eso la nueva gerencia debe dinamizarse, integrase a su equipo como un miembro más y aportar no solo su experiencia, sino, su entusiasmo como si estuviera iniciando su negocio.

¡Gung Ho! A todos los que despierten y tengan la bondad de observar las nuevas oportunidades que el sistema nos está presentando.

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[1] Este artículo lo puede ver en este link: https://www.elobservador.com.uy/nota/-por-que-mueven-las-manos-los-directores-de-coro–20141014000

Comentarios o preguntas al autor

ing. Gerardo Guerra, Esp .

Es Ingeniero Civil (egresado en 1984 de la Universidad Rafael Urdaneta – Venezuela) con especialidad en Gerencia de empresas y Planificación Estratégica (Universidad del Zulia – Venezuela). Profesor a nivel de pregrado y postgrado en Universidades Nacionales e Internacionales. Conferencista y Asesor Integral. Ex-Director Ejecutivo de Fedecámaras Zulia y CEO de ISE Consultores LLC

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